
Esta noche y parte de la mañana he "sufrido" el acoso de la MOSCA COJONERA.
Imagino que a todos nos ha ocurrido en más de una ocasión y en más de dos, al menos en mi caso así ha sido. No es la primera vez que padezco el ataque de la MOSCA COJONERA ni será el último.
El ataque, silencioso pero constante, machacón y repetitivo, se realiza de la siguiente manera: Te acuestas por la noche, por ejemplo, y lo haces con una determinada "musiquilla" en la cabeza. Tratas de leer un poco para coger el sueñecito pero la musiquilla, la maldita musiquilla, sigue ahí. Tratas de centrarte en la lectura y en la trama del libro, y ni aun por esas: ¡el ataque de la MOSCA COJONERA es imparable, sin piedad, constante¡ Y tú sigues tarareando, mentalmente, el maldito estribillo de la maldita y horripilante canción. Tratas de tararear otra para "engañar" a tu cerebro pero acabas olvidando la segunda canción y volviendo a la primera, a la cojonera.
Hace rato que has dejado el libro en la mesilla de noche porque no hay manera de concentrarse en la lectura. Los ojos en blanco y abiertos como platos. Tan en blanco y tan abiertos los tienes que ya se han hecho a la oscuridad de la habitación y ves todo con total y perfecto detalle.
Y las horas pasando y tú tarareando la maldita y puñetera canción, canción que, normalmente y además y para más cachondeo, ¡¡suele ser mala con cojones¡¡
El cansancio y el aburrimiento, el agotamiento y la desesperación, acaban por aflojar tus músculos y acabas sucumbiendo al sueño, pero, ¡¡Virgen Santa¡¡, al despertarte por la mañana ves con horror que el ataque de la MOSCA COJONERA sigue ahí, impasible, incansable al desaliento, machacando tu aún agotado cerebro.
Rápidamente conecto la radio, el "hilo musical" que tengo en la casa y que lo puedes apagar y encender desde la cabecera de la cama y suena OTRA cancioncilla, distinta a la MALDITA CANCIONCILLA COJONERA. La tarareas. Se te olvida un poco la COJONERA. Cantan otra, la tarareas. Cantan otra, la tarareas, te centras en las "nuevas". Y cantan otra y te vuelves a centrar...y poco a poco notas cómo va desapareciendo el ataque de esa maldita canción cojonera, que de CANCIÓN tiene lo que yo de astronauta.
Y sales a la calle, y procuras olvidarte de todo. Y hablas con uno, hablas con otro. Se van mezclando nuevos pensamientos, nuevas situaciones...y llega el OLVIDO. Y con el olvido, tu VICTORIA sobre el cruel y sádico ataque de la MALDITA MOSCA COJONERA.
Con tanto avance tecnológico, con tantos y tantos inventos y adelantos, con tanta ciencia y tanto sabio estudiando e investigando, con tanto vuelo espacial y tantos lanzamientos de satélites al espacio sideral, y no hemos tenido narices de inventar o descubrir algo que pueda combatir y contrarrestar el maldito ataque de la MOSCA COJONERA.
¡Vaya mierda de civilización¡