
El alzheimer es una enfermedad criminal, maligna, malsana, desastrosa desde que se manifiesta hasta el final, pero es una enfermedad y como tal hay que tratar de mitigarla, suavizarla todo lo más que podamos, ya que curarla es, hoy por hoy, imposible.
Cuando esa enfermedad es de las del síntoma del olvido de las caras, de las personas, de las cosas, de los recuerdos...es triste pero es más o menos llevadera pero, ¿y cuando esa enfermedad se manifiesta con todo lo anterior y con brotes violentos, con gritos, con malas caras, con gestos de ira, con blasfemias constantes, con amenazas, con intentos de golpes...? ¿qué hacer? ¿cómo controlar todo eso si el enfermo no atiende a ningún tipo de razonamientos ni a palabras de ninguna clase? ¿cómo actuar si el enfermo no te reconoce ni sabe quién eres?
En situaciones así te ves totalmente indefenso para hacer algo por mitigar el mal de la persona que tienes delante. En situaciones así, la desesperación suele hacer mella en las personas encargadas de vigilar y cuidar a ese enfermo.
¿Qué hacer? ¿Cómo actuar?
No lo sé.
Y tampoco quiero seguir haciéndome preguntas, puede que me hiciera alguna que ni por todo el oro del mundo desearía hacerme.